MONO te lleva al festival más grande de Europa del 6 al 13 de Agosto
Nuestras amigas de Oh! Nena nos enviaron este hermoso video de la talentosa PIAN y no pudimos dejar de compartirlo a través del site de MONO.
Fotografía cortesía Reklamarte
A diferencia de mis padres, yo nací en una ciudad rodeada de ranchos. Yo no conozco la Caracas de ayer, no sé que es vivir sin muros o rejas o bajo los famosos techos rojos. El punto es que cuando pienso en el contexto en el que pinto, mi visión de país es el de toda esa generación cuya infancia incluyó un Caracazo, dos golpes de estado y la erosión de la democracia – primero por los blancos y los verdes, y después por los “socialistas”. Aún cuando he tenido la suerte de ver la metamorfosis de mi país desde distintos puntos de vista, cuando salgo a pintar, no lo puedo hacer desde otro punto de partida que no sea desde un contexto social.
Yo comparto la preocupación por el país que nos dejan Lusinchi, el chino de Recadi, el gordito de la camisa rosada y el actual Presidente de la República. Y como mucha gente, me incomoda que la visión internacional del arte urbano venezolano está siendo definida cada vez más por el trabajo – y la visión – de grupos y colectivos cercanos al proceso de Hugo Chávez. Que no se malentienda: a diferencia de muchos, yo creo en el trabajo de base y la metodología didáctica de muchas de estas alianzas artísticas. Pero también creo que es ingenuo pensar que todos los artistas urbanos comparten esa visión de país. Creo que existe un grupo significativo de artistas urbanos que todavía tiene algo que decir, o por lo menos, una serie de preguntas pertinentes para la sociedad y nuestros representantes. Un grupo de gente que entiende que todo cambio empieza con la misma pregunta -¿por qué?-, y que gente que con multitud de ideas – y una notable falta de cordura – sale a expresarse regularmente a través del arte urbano.
Esa voz, sin embargo, rara vez se oye en el debate de ideas que se libra en las calles. En gran parte, por la intolerancia de las autoridades, del ciudadano promedio y hasta de otros artistas. Pero también por lo poco respetable que se ha hecho adoptar una causa en Venezuela. El problema no es la falta de material: a diario, el artista venezolano puede elegir entre los 51 asesinatos del fin de semana, el colapso del Hospital Pérez Carreño, la devaluación del bolívar, la presunta presencia de un grupo guerrillero extranjero en nuestro territorio, o cualquier otro tema que caracteriza la Venezuela del siglo XXI. Por ahora tenemos esa libertad, de elegir y decidir cuál es el nervio que hay que tocar, cuál es el mensaje que más reclama un intérprete, y de proponer una contraoferta ideológica. Artistas como Vaki y El Ale con su Reklamarte, y la gente de Conciencia Visual con trabajos sobre el respeto y la violencia respectivamente, ya han sentado las bases de un diálogo más participativo y plural. Pero esto es sólo el comienzo. El reto no es lograr la coordinación o coherencia tan ausente en todo otro debate social en el país. El reto, para todos los que pedimos un derecho a réplica, es contribuir con una de las discusiones a la que todavía tenemos libre acceso.
Conciencia Visual: http://www.conciencia-visual.com/futuros-graficos
Reklamarte (Boikot Visual): http://ccstencil.blogspot.com/
Guerrilla Comunicacional: http://guerrillacomunicacional.blogspot.com/
Tiuna el Fuerte: http://www.eltiuna.org/proyecto
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